domingo, 28 de junio de 2026

Los alquimistas modernos, o cómo convertir la universidad en una máquina de hacer billetes.

 

"Pues donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón"
San Mateo 6:21-24


¿Qué tal amigos?. ¡Atentos que quizá hoy encontraremos  la piedra filosofal!.
 
Tras el último récord de recortes sociales en la UPM ("suspensión" del reconocimiento de servicios prestados) y la publicación de los nuevos criterios de financiación para los grupos de investigación recién salidos del horno, el equipo rectoral parece haber descubierto finalmente el verdadero secreto de la alquimia moderna: la excelencia académica ya no se mide en papers ni en pizarras, ni en inventos, sino en el tintineo del dinero. 

Ahora, además del presupuesto ahorrado para presente y futuro a costa de sacrificar el reconocimiento de servicios de todo el PDI y PTGAS (sustrayendo a su jubilación unos 30.000 euros de media a cada PDI y 10.000 a cada PTGAS), se añade una vuelta de tuerca en favor de la generación de recursos económicos frente a los legítimos fines de la universidad: docencia, investigación y transferencia de conocimiento, es decir, aquellos para los que recibimos los fondos públicos.
El baremo de la opulencia: financiar al que le sobra
El verdadero monumento a la ironía institucional se encuentra en el Anexo I del documento oficial (p. 4). El rectorado ha diseñado un filtro de "requisitos mínimos" que parece redactado por un bróker financiero: para optar al reparto del presupuesto, los grupos deben cumplir al menos tres de cuatro indicadores.

1. Difusión 1 artículo JCR o SJR Q1 o Q2
2. Formación 1 tesis doctoral en curso
3. 1 investigador/a contratado/a conforme a los programas de referencia establecidos (en la práctica, en su inmensa mayoría, contratos OTT).
4. Generación de recursos:1 proyecto competitivo gestionado a través de la OTT
  • El pez que se muerde la cola (Indicadores 3 y 4):  se exige tener al menos un proyecto competitivo gestionado por la OTT y un investigador contratado mediante programas selectos (pp. 4-5). ¿El pequeño detalle? Solo los grupos que ya tienen sufcientes proyectos pueden normalmente permitirse personal contratado.
  • La pirámide invertida de intereses: Una vez superado el corte, la tarta proporcional de fondos premia con un 25% de peso a la pura "Generación de recursos económicos" y otro 25% principalmente por contratación de investigadores y realización de tesis.
  • El desprecio a la transferencia: Además de no considerarse relevante para pasar el corte, la "Innovación y transferencia de resultados" se queda arrinconada con un raquítico 15% (p. 4).  
En síntesis, se premia Investigación y docencia, más menos que más, al 50% con generación de recursos, despreciando la transferencia y obligando a cumplir al menos un requisito de generación de recursos, para pasar el corte.
 
Resulta una genialidad estratégica digna de estudio: ayudar económicamente al grupo que más dinero genera, que es precisamente quien menos necesita la ayuda económica institucional. El sistema parece pensado para que el flujo no pare: contribuyes a la casa con su comisión y el rectorado te devuelve el favor en puntos (p. 4). ¿La transferencia real al tejido social? Una molestia secundaria.
 
Bienvenidos a la UPM S.A.; cierren los libros y abran las carteras, su premio ya no lo tendrán, pero lo podrán compensar con lo que generen.Vayan cambiando el chip y céntrese en formarse en lo que importa. ¿Empezamos por un poco de Trading?
 
 
 
Para la UPM y parte del extranjero, informó Sapientia Gus, la reportera más dicharachera de la UPM